Vuelvo a la misma esquina de mi habitación todos los días.
Me siento contra una esquina. Una pierna recogida, la otra sobre el frío mármol.
Jugueteo con el mechero en mis manos, y al final decido encender un pitillo.
El humo del cigarro cigzaguea en pequeñas volutas.
Cierro los ojos, y echo la cabeza hacia atrás.
He vuelto a mi habitación, tranquilo, sosegado, sabiendo a dónde quiero ir, ahora en una esquina, más tarde en mi cama, luego, mi mesa.
viernes, 2 de octubre de 2009
Mi habitación
Vuelvo a la misma esquina de mi habitación todos los días.
Me siento contra una esquina. Una pierna recogida, la otra sobre el frío mármol.
Jugueteo con el mechero en mis manos, y al final decido encender un pitillo.
El humo del cigarro cigzaguea en pequeñas volutas.
Cierro los ojos, y echo la cabeza hacia atrás.
He vuelto a mi habitación, tranquilo, sosegado, sabiendo a dónde quiero ir, ahora en una esquina, más tarde en mi cama, luego, mi mesa.
Me siento contra una esquina. Una pierna recogida, la otra sobre el frío mármol.
Jugueteo con el mechero en mis manos, y al final decido encender un pitillo.
El humo del cigarro cigzaguea en pequeñas volutas.
Cierro los ojos, y echo la cabeza hacia atrás.
He vuelto a mi habitación, tranquilo, sosegado, sabiendo a dónde quiero ir, ahora en una esquina, más tarde en mi cama, luego, mi mesa.
martes, 22 de septiembre de 2009
jueves, 12 de marzo de 2009
Sucede
Que sólo me hace falta un pensamiento para imaginarte sentada en la cama, recién salida de la ducha, la ropa tendida sobre la cama, y tus manos entretenidas en recoger una a una todas las prendas que van a vestir tu piel.
El tiempo se detiene, y se sienta junto a ti esperando ver, como con delicadeza, el frío se aleja de tu ser dibujando una pequeña sonrisa en tus recuerdos.
Aparecen mil y un pensamientos para llevarme a tu lado, y poder susurrarte al oído: "te quiero ... eres lo más importante que sucede en mi corazón".
Termina el día y sólo puedo imaginarte junto a mi.
El tiempo reaunuda su procesión lenta.
Sigo teniendo todo el tiempo del mundo.
Ya no me quedan cicatrices que sentir.
Solo me queda sonreir durmiéndome entre los recuerdos que tu piel deja sobre mi alma.
El tiempo se detiene, y se sienta junto a ti esperando ver, como con delicadeza, el frío se aleja de tu ser dibujando una pequeña sonrisa en tus recuerdos.
Aparecen mil y un pensamientos para llevarme a tu lado, y poder susurrarte al oído: "te quiero ... eres lo más importante que sucede en mi corazón".
Termina el día y sólo puedo imaginarte junto a mi.
El tiempo reaunuda su procesión lenta.
Sigo teniendo todo el tiempo del mundo.
Ya no me quedan cicatrices que sentir.
Solo me queda sonreir durmiéndome entre los recuerdos que tu piel deja sobre mi alma.
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